El pigmento de la piel de las papas rojas se conoce como antocianina, y a diferencia de las remolachas tiene muy poco, por lo que es muy fácil que pierdan el color, hay varios trucos para mantenerlas rojas:
- No las cocines en agua, es mejor al vapor o al horno
- Frótalas con aceite de oliva, una cubierta sella el aire y evita la oxidación
- Agregar un ácido, como limón por ejemplo, también ayuda
- Las papas crudas es mejor almacenarlas a temperatura ambiente, el frío de la nevera convierte los almidones de la papa en azúcar y hacen que pierdan el color más fácilmente cuando se cocinan, además de modificarles la textura y el sabor.
Las de la foto son al horno… mezclé en un bowl aceite de oliva, limón, sal marina y ajo y froté las papas con ese líquido, las cociné por 30 minutos cubiertas con papel de aluminio y otros 10 descubiertas, las serví con ciboulette.

