Por qué te encantarán esta receta de alitas mexicanas
¡Te encantarán absolutamente esta receta de Alitas Mexicanas por sus sabores audaces y su crujido irresistible!
Cuando probé estas alitas por primera vez, ¡quedé enganchado! La combinación de salsa picante y ácida crea una explosión de sabores que me hace volver por más.
Cada bocado ofrece ese crujido perfecto, haciendo imposible detenerse en solo uno. Ya sea que esté recibiendo amigos o disfrutando de una noche acogedora en casa, estas alitas siempre son las protagonistas.
Además, son super fáciles de hacer, así que puedo prepararlas en cualquier momento.
¡Confía en mí, una vez que las pruebes, entenderás por qué son un favorito en mi cocina!
Ingredientes de Alitas Mexicanas
Cuando se trata de preparar un lote de alitas mexicanas para chuparse los dedos, tener los ingredientes adecuados es clave para lograr ese sabor irresistible. Vamos a explorar lo que necesitarás para hacer estas delicias picantes que pueden convertir cualquier reunión en una fiesta.
Créeme, con solo un puñado de ingredientes, estarás en camino de impresionar a todos con tus habilidades culinarias, incluso si todavía estás aprendiendo a hervir agua sin un desastre.
Aquí tienes lo que necesitarás para las perfectas alitas mexicanas:
- 1/2 lb de mantequilla
- 1 1/2 tazas de salsa picante Durkee’s
- 50 alitas de pollo grandes
- Aceite para freír
Ahora, sobre esos ingredientes: mientras que la mantequilla y la salsa picante Durkee’s son esenciales para ese toque audaz y picante, no escatimes en la calidad de tus alitas de pollo. Las alitas grandes y frescas te darán los mejores resultados, tanto en sabor como en textura.
Si estás utilizando alitas congeladas, asegúrate de darles suficiente tiempo para descongelarse; ¡nadie quiere una ala medio cocida!
Además, no olvides tener suficiente aceite a mano para freír; quieres que estén sumergidas para esa perfecta crocancia.
Cómo hacer alitas mexicanas

Hacer alitas mexicanas es un proceso simple pero gratificante que puede transformar tu cocina en una bulliciosa taquería. Para comenzar, querrás abordar primero la salsa. Toma 1/2 lb de mantequilla y 1 1/2 tazas de salsa picante Durkee’s. Puedes usar una vaporera o simplemente derretir la mantequilla en una olla en la estufa.
A medida que la mantequilla se derrite y se mezcla con la salsa picante, el aroma comenzará a llenar tu cocina—es como un abrazo cálido de los dioses del picante. Créeme, querrás probar un poco de esa salsa, pero ten cuidado; ¡está caliente!
Mientras esa deliciosa y picante mezcla se une, es hora de enfocarse en la estrella del espectáculo: las 50 grandes alitas de pollo. Si tienes alitas congeladas, no te preocupes. Solo asegúrate de que estén descongeladas antes de cocinarlas, o terminarás con algunos bocados mal cocidos, y nadie quiere eso.
Calienta tu aceite en una freidora profunda o en una olla grande a unos 350 grados F. Una vez caliente, agrega cuidadosamente las alitas—asegúrate de no sobrecargarlas. Si no eres fanático del aceite salpicando, este es el momento de canalizar tu ninja de freír. Fríe esas alitas durante unos 12-14 minutos si están congeladas o 8 minutos si están descongeladas. Quieres que sean doradas y cocidas por completo, así que mantén un ojo en ellas.
Cuando las alitas estén listas, es hora de la mejor parte: mezclarlas en esa deliciosa salsa. Toma un tazón grande o una olla y transfiere las alitas calientes a él. Vierte esa mantequilla con salsa picante sobre las alitas y dale una buena vuelta para asegurarte de que cada alita esté cubierta.
Puede que te encuentres un poco desordenado, y eso está bien. Es parte de la diversión. Sírvelas calientes, quizás con algunos palitos de apio o aderezo de queso azul al lado para mojar.
Y así, has creado un plato que seguramente hará que todos hablen (y se chupen los dedos). Disfruta de tu obra maestra culinaria, y recuerda, la única cosa mejor que comer estas alitas es compartirlas con amigos—si puedes soportar separarte de ellas.
Sustituciones y Variaciones de Alitas Mexicanas
Hay muchas maneras de personalizar las alas mexicanas para adaptarlas a tu gusto o necesidades dietéticas.
Si buscas una opción más saludable, prueba hornear las alas en lugar de freírlas. También puedes sustituir la mantequilla por aceite de oliva o una alternativa libre de lácteos si eres vegano.
Para un toque más picante, añade jalapeños o un chorrito de cayena a la salsa. Si prefieres un sabor más suave, utiliza una salsa de chile dulce en lugar de salsa picante.
Experimentar con diferentes hierbas, como cilantro o ralladura de lima, también puede elevar el plato. ¡Las posibilidades son infinitas, así que sé creativo!
Qué servir con alitas mexicanas
Después de haber personalizado tus alas mexicanas a la perfección, es hora de pensar en qué servir junto a ellas.
Me encanta acompañarlas con totopos crujientes y un guacamole picante para un toque fresco. Un lado de ensalada de col ácida equilibra el picante a la perfección, mientras que una ensalada clásica de elote estilo callejero mexicano añade un crujido encantador.
¡No olvides un aderezo de rancho o de queso azul para mojar! Si te sientes aventurero, también podrías servirlas con tortillas de harina calientes para crear deliciosos envolturas.
¡Estos acompañamientos realmente elevan la experiencia, haciendo de esto una fiesta que todos disfrutarán!
Consejos y Notas Adicionales
Mientras preparas tus alitas mexicanas, ten en cuenta algunos consejos clave para elevar tu plato.
Primero, marinar las alitas en un poco de salsa picante durante la noche puede realmente realzar el sabor.
No te saltes el paso de freír; le da esa textura crujiente perfecta. Si prefieres una opción más saludable, considera hornearlas en su lugar; solo asegúrate de cubrirlas bien con aceite.
Experimenta con diferentes salsas picantes para obtener perfiles de sabor únicos.
Y finalmente, sírvelas inmediatamente para el mejor sabor.
¡Créeme, ver a tus invitados devorar estas alitas será la mejor recompensa por tus esfuerzos! ¡Disfruta!